Aprendí que los amores eternos pueden terminar en una noche, que grandes amigos pueden volverse grandes desconocidos. Que nunca conocemos a una persona de verdad, que no inventaron algo mejor que un abrazo. Que el nunca más... nunca se cumple, y que el para siempre... siempre termina.
Vale, es realmente bueno. Te sigo, pasate por mi blog ;)
ResponderEliminarUn beso.